En una tranquila zona de Bétera, donde las mañanas huelen a pino y las tardes se llenan de luz dorada, se alza una vivienda que no solo fue construida en 2001… sino diseñada para crear recuerdos.
Una casa amplia, sólida, generosa, que ha visto crecer familias, celebraciones y veranos interminables.
Al cruzar la entrada, los 270 m² construidos se sienten como un abrazo espacioso. Cada rincón parece decir: “aquí caben tus planes, tus sueños y tu gente”.
Los 5 dormitorios ofrecen esa versatilidad tan buscada hoy: habitaciones para todos, un despacho luminoso, un cuarto de juegos o ese espacio personal que siempre falta.
Los 2 baños completan una distribución práctica y cómoda, pensada para el día a día sin prisas ni colas por la mañana.
Pero es al salir al exterior cuando la casa revela su verdadera esencia.
La parcela de 765 m² es un pequeño universo privado: zonas de sombra para las comidas largas de verano, rincones donde los niños pueden inventar mundos, espacio para una piscina o un jardín mediterráneo que florezca todo el año.
Un lugar donde el tiempo parece ir más despacio.
La vivienda, con 191 m² útiles, mantiene ese equilibrio perfecto entre amplitud y calidez. No es una casa enorme sin alma; es una casa grande con carácter, con historia, con vida.
Y ahora, por 430.000 €, está lista para empezar un nuevo capítulo.
Quizá el tuyo.
Quizá el de una familia que busca espacio, tranquilidad y un hogar donde cada día tenga algo especial.
En Bétera, esta casa no solo se vende.
Se descubre. Se siente. Se imagina.